Martes 20 de Enero de 2026, 07:45
Los casos de sífilis volvieron a encender una señal de alerta en la Argentina. El último Boletín Epidemiológico Nacional, que comprende la semana que va desde el 28 de diciembre al 3 de enero pasado, confirmó un aumento sostenido de esta infección de transmisión sexual, con cifras que superan ampliamente los registros históricos recientes y consolidan una tendencia que preocupa a los especialistas en salud pública.De acuerdo con los datos del Ministerio de Salud, la sífilis en la población general mostró en 2025 un crecimiento muy marcado en comparación con los años previos. En el acumulado de las semanas epidemiológicas 1 a 53, se confirmaron 46.613. Este número contrasta con la mediana del período 2020–2024, cuando se habían registrado 27.232. La diferencia es de 19.381. Es decir, un aumento del 71% respecto del promedio de los cinco años anteriores.
El fenómeno no se limita a la población general. El boletín también da cuenta de un aumento de los casos de sífilis en personas embarazadas. En este grupo, el acumulado de 2025 alcanzó las 11.261 confirmaciones, frente a una mediana histórica de 9821 entre 2020 y 2024. En términos relativos, esto implica un crecimiento del 15%, un dato especialmente sensible por el riesgo de transmisión vertical de la infección.
La sífilis es una enfermedad infecciosa causada por la bacteria Treponema pallidum. Se transmite principalmente por contacto sexual sin protección, a través de lesiones que pueden pasar inadvertidas, y también de una persona gestante al feto durante el embarazo. En sus primeras etapas puede manifestarse con síntomas leves o incluso no generar signos evidentes, lo que favorece su propagación. Sin diagnóstico y tratamiento oportunos, puede evolucionar a formas más graves con compromiso neurológico, cardiovascular y sistémico.
Eduardo López, médico infectólogo, explicó que el aumento de la sífilis es un fenómeno multifactorial que se observa tanto a nivel nacional como regional y mundial. “En primer lugar, hay una disminución crítica en el uso del preservativo, especialmente en la Argentina. El preservativo prácticamente protege el 100% del riesgo de sífilis por transmisión sexual”, afirmó. También señaló la falta de educación y de campañas sostenidas sobre enfermedades de transmisión sexual, lo que reduce la percepción del riesgo, en particular entre adolescentes y adultos jóvenes.
López agregó que muchas consultas son tardías y que el diagnóstico puede pasar inadvertido si no se mantiene un alto nivel de sospecha clínica, sobre todo en las formas secundarias de la enfermedad. “A pesar de eso, es importante aclarar que la sífilis siempre tiene posibilidad de curación, porque existen antibióticos extraordinariamente efectivos”, destacó.
Respecto de las embarazadas, el infectólogo indicó que el aumento de casos está directamente relacionado con lo que ocurre en la población general en edad reproductiva. También señaló deficiencias en el seguimiento del embarazo: “El control ginecoobstétrico debería realizarse al menos entre cinco y siete veces, y hoy se habla de no menos de ocho controles. Muchas veces hay un control inicial, pero luego la mujer se contagia durante el embarazo y el diagnóstico no se hace o se hace tarde”. Remarcó, además, que la sífilis durante la gestación es fácilmente tratable con penicilina, un antibiótico seguro para el feto.
En contraste con el aumento generalizado, el boletín epidemiológico mostró un descenso en los casos de sífilis congénita, es decir, la infección transmitida de la madre al recién nacido. En 2025 se confirmaron 1033, frente a una mediana de 2915 notificaciones y 1126 confirmaciones en el período 2020–2024. Esto implica una caída del 64% en las notificaciones y del 8% en las confirmaciones. Sin embargo, tanto las autoridades sanitarias como los especialistas advierten que este dato debe interpretarse con cautela.
El propio BEN incluye una aclaración metodológica específica para este evento: en patologías como la sífilis congénita, los casos sospechosos pueden permanecer varios meses en esa categoría antes de confirmarse. Por ese motivo, los datos son parciales, están sujetos a modificaciones y pueden cambiar a medida que avanza el proceso de validación. Además, el boletín señala que las comparaciones se realizan entre años cerrados y un año en curso, lo que también puede afectar la lectura de las variaciones.
Sobre el descenso de la sífilis congénita, López coincidió en que debe analizarse con prudencia. Explicó que puede deberse a que las madres reciben tratamiento en algún momento del embarazo y a que la transmisión al feto no ocurre en el 100% de los casos. “Es un descenso leve y no necesariamente sostenido en el tiempo. Siempre hay que seguir los datos oficiales”, sostuvo. También enfatizó que los recién nacidos de madres con sífilis deben ser estudiados y tratados oportunamente, ya que la curación es prácticamente total cuando se cumple adecuadamente el tratamiento.
Viviana Leiro, presidenta de la Sociedad Argentina de Dermatología y jefa de la Unidad de Dermatología del Hospital Muñiz, explicó que el aumento de la sífilis en la población general responde a múltiples factores.
“Es un fenómeno vinculado al comportamiento social, al uso inconsistente de métodos de barrera, al consumo de drogas legales como el alcohol e ilegales, al chemsex —sexo intencional bajo el efecto de drogas psicoactivas—, al aumento de las relaciones concurrentes y al efecto de estrategias de prevención para VIH como la profilaxis preexposición (PrEP)”, detalló. También mencionó barreras de acceso al diagnóstico y al tratamiento, y factores biológicos como “cambios genómicos con aumento de la virulencia e infectividad del Treponema pallidum”. Si bien reconoció que el testeo ha mejorado, sostuvo que el incremento de casos se explica principalmente por los factores conductuales.
En el caso de las embarazadas, Leiro subrayó la importancia del control adecuado durante toda la gestación. “El testeo debe realizarse en los tres trimestres, no solo en el primero. Probablemente, las barreras de acceso a las medidas de prevención se relacionen con este aumento”, señaló. Además, remarcó que el crecimiento de la sífilis adquirida y congénita es un fenómeno que se observa a nivel global.
/La Nación