Martes 20 de Enero de 2026, 09:16
La investigación por el caso de Tania Suárez continúa sumando incógnitas. Mientras la Justicia intenta reconstruir qué ocurrió durante las 48 horas en las que la mujer estuvo desaparecida y luego fue encontrada maniatada en un baldío,
la defensa de Néstor Maldonado —detenido e imputado por privación ilegítima de la libertad— presentó una versión que contradice el relato de la presunta víctima.El abogado
Carlos Nayi aseguró que
Maldonado y Suárez “se conocían desde hace cuatro años” y sostuvo que “no fue un secuestro”. Según explicó, mantenían contacto frecuente por mensajes, con pocos encuentros presenciales, y existían transferencias de dinero realizadas por el acusado hacia la mujer.
“Tenemos pruebas y la convicción suficiente de que es totalmente irreal la versión que dio”, afirmó el letrado.
Desde el entorno del detenido, una familiar directa aportó su testimonio y señaló que la relación estaba atravesada por pedidos económicos constantes. Según relató, Maldonado trabajó durante años como mozo en un bar céntrico de la plaza San Martín, pero su situación laboral se deterioró tras conocer a Tania.
Tania Suárez, 34 años, permanece internada. (Foto: Facebook / Catamarca Actual).
“Siempre todo su interés fue por plata, todo el tiempo buscaba excusas para pedirle plata y él siempre aceptaba”, aseguró. La familia mostró chats que, según indican, evidencian reiteradas solicitudes de dinero, incluso transferencias realizadas en 2024.
De acuerdo al relato, la situación derivó en deudas y en la pérdida del empleo del acusado. “Ella le dijo que un sobrino estaba muy enfermo y necesitaba un respirador. Él pidió un préstamo que no pudo pagar, pidió plata adelantada en el trabajo y desde ahí se hizo una bola de deudas imposible de sostener”, explicó.
La familia tomó conocimiento de la detención cuando Maldonado los llamó desde la comisaría.
“Dijo que lo habían arrestado por culpa de Tania, que no había hecho nada y que ella estaba peleada con su familia”, contó la mujer.
Según esa versión, Tania le habría pedido que la atara de manos y pies y luego se fuera del lugar. “Él le decía que no porque se iban a meter en problemas, pero terminó accediendo”, sostuvo la pariente.
Posteriormente, desde el penal de Bouwer, el acusado volvió a comunicarse con su familia y reiteró que “no hizo absolutamente nada” y que “todo es mentira”.
El caso sigue envuelto en contradicciones. Tania desapareció el domingo 11 de enero por la noche, luego de dejar de comunicarse con su hija y su hermana. Fue hallada con vida el martes 13 por la tarde en La Cumbre, atada de manos y pies y con cinta en la boca, a orillas de un arroyo.
En un primer momento, la hipótesis apuntó a un ataque sexual en un contexto de violencia de género, pero la detención de Maldonado abrió nuevas líneas de investigación.
Entre los puntos que la Justicia intenta esclarecer se encuentra si la mujer estuvo en el Parque Sarmiento, si el encuentro se originó a través de Facebook Parejas, si se reunió únicamente con Maldonado y dónde permaneció durante las 48 horas sin contacto.
También se investiga si Tania sabía que era intensamente buscada.
El baldío donde encontraron a Tania, la mujer que estaba desaparecida. (Foto: gentileza El Doce).
La familia de la mujer denunció la desaparición tras recibir mensajes que generaron alarma. En ellos, Suárez manifestó que el hombre “no se parecía al de las fotos”, lo comparó con el violador serial
Marcelo Sajen y advirtió situaciones que le generaban desconfianza. El último mensaje fue enviado a las 22.47: “Estamos comiendo un choripán en el parque”.
El martes, mientras se organizaba una marcha para exigir su aparición, un bombero encontró a la mujer luego de advertir movimiento cerca del río. Según su relato, estaba confundida, mencionó un Audi gris, dijo que se hizo la muerta para sobrevivir y agradeció haber sido rescatada.
Por el momento, Tania Suárez no declaró ante la Justicia por recomendación médica. Permanece internada y fue derivada al área de salud mental tras presentar una crisis de llanto y un fuerte cuadro de angustia.