Martes 20 de Enero de 2026, 13:02
La intendente de Lules cuestionó la falta de soluciones por parte del Gobierno; reconoció que sus declaraciones generaron sorpresa en el oficialismo.La intendenta de Lules, Marta Albarracín, volvió a reclamar la ejecución de obras estructurales sobre el río que atraviesa la ciudad y advirtió que, tras las lluvias extraordinarias de los últimos días, la planificación hídrica ya no puede postergarse. En diálogo con La Gaceta, la jefa municipal remarcó que su prioridad es resguardar a los vecinos y evitar que se repitan situaciones de riesgo como las vividas durante el reciente temporal.
En diálogo con "Buen Día Verano", Albarracín sostuvo que, desde el inicio de su gestión, el tema del río fue una preocupación central. “Cuando asumí dije que era feliz porque iba a poder hacer obras, pero también estaba preocupada porque tengo un río, y al río hay que tratarlo como corresponde”, señaló. En ese sentido, cuestionó la falta de soluciones de fondo: “¿De qué sirve dejar hermosa una quebrada o potenciar el turismo si en cualquier momento el río vuelve y se lleva todo?”.
La intendenta reconoció que sus declaraciones públicas generaron sorpresa, incluso dentro del propio oficialismo, pero fue enfática al justificar su postura. “Yo voy a velar por mi gente, por mis vecinos. Todo lo que tenga que decir lo voy a decir. Nadie me llamó para reprocharme nada, al contrario: se pusieron a disposición y escuchan”, afirmó.
Según explicó, ya hubo contactos con las autoridades para avanzar en la planificación de una obra que considera clave para el futuro de la ciudad. “Esta obra, para nosotros, para los luleños, es la tranquilidad de muchos años. Sabemos que fue un fenómeno natural, lluvias extraordinarias en la alta montaña, pero hay que estar resguardados y hacer lo que corresponde cuando se convive con un río”, remarcó.
En cuanto a la situación social tras el temporal, Albarracín indicó que en Lules no hubo evacuados, aunque sí se brindó asistencia en la zona de García Fernández, donde el impacto del agua fue mayor. “Aunque no esté dentro de mi jurisdicción, asistimos igual. Hay que tener empatía, nunca se le puede dar la espalda a nadie”, expresó.
La intendenta admitió que la amenaza constante del río modificó su vida cotidiana. “Antes me alegraba la lluvia; ahora sufro. Ya no duermo tranquila. Lo primero que pido es que llueva, que refresque, pero que no haga daño”, confesó.
Finalmente, llevó tranquilidad al señalar que el pronóstico no prevé tormentas fuertes en lo inmediato y adelantó que se trabaja en alternativas viales para garantizar la circulación en la zona afectada por la socavación de la ruta. “Tengo mucha fe en que el gobierno nos va a dar una mano, como siempre lo hizo con Lules. Tenemos un equipo comprometido y estamos todos unidos. Esto nos tiene que servir para planificar y hacer las obras que la ciudad necesita”, dijo.
El Complejo de la Quebrada de Lules quedó inhabilitado
Según precisó Albarracín, el complejo de la Quebrada de Lules permanecerá inhabilitado, ya que quedó en medio de los dos cortes provocados por la crecida. “El complejo no sufrió daños, pero no podemos exponer la vida de nadie. Por eso queda cerrado preventivamente”, aclaró. /La Gaceta