
Miércoles 21 de Enero de 2026, 22:58
Una nueva manifestación pacífica se realizó esta noche de miércoles frente a la comisaría de San Pablo para exigir justicia por la muerte de Alejandro Romano, el joven de 29 años fallecido el pasado 20 de diciembre. El caso está rodeado de graves denuncias y presuntas irregularidades que, hasta el momento, no han sido esclarecidas.
Durante la protesta, vecinos, familiares y amigos acompañaron a Gerónimo Romano, padre de la víctima, quien protagonizó un desgarrador testimonio en una entrevista realizada por Jesús Comunica. Visiblemente quebrado, denunció que su hijo había ingresado caminando a la comisaría en busca de ayuda médica y que, lejos de recibir asistencia, terminó perdiendo la vida.
“Jamás pensé que iba a sepultar a mi hijo. Me arrancaron el corazón y el alma”, expresó entre lágrimas. Según su relato, Alejandro se sentía mal y necesitaba ser trasladado al hospital, pero el desenlace fue trágico. “En vez de cuidarlo, lo asesinaron. Estoy totalmente convencido”, sostuvo, mientras desde la calle se escuchaban gritos de “¡Justicia!” y “¡Asesinos!”.
Gerónimo Romano denunció además la existencia de constancias médicas que indicarían que su hijo había fallecido más de una hora antes de llegar al hospital. En ese sentido, aseguró que efectivos policiales habrían intentado presionar al personal de salud para que firmara un informe consignando que la muerte ocurrió dentro del nosocomio. “El médico se negó y dijo: ‘Este muchacho ya está muerto hace más de una hora’. Eso me destruye cada vez que lo recuerdo”, relató, agradeciendo públicamente al profesional por no ceder ante las presiones.
El padre también cuestionó el accionar policial y denunció contradicciones en los relatos oficiales, irregularidades en el procedimiento y la ausencia de registros de las cámaras de seguridad del centro de monitoreo ubicado junto a la comisaría, que —según les informaron— no habrían estado funcionando ese día. “Siempre quieren embarrar la cancha, pero no van a poder tapar la verdad”, afirmó.
En medio del dolor, Gerónimo dejó en claro que el reclamo no busca violencia ni venganza. “No venimos a pelear ni a quemar nada. Venimos a pedir justicia. Porque hoy me pasó a mí y mañana le puede pasar a cualquiera”, advirtió ante el masivo acompañamiento del pueblo.
Vecinos y familiares destacaron que Alejandro era un joven tranquilo, trabajador y muy querido en el barrio. “El pueblo sale a la calle porque sabe qué clase de chico era”, expresó su padre, agradeciendo el apoyo recibido.
La manifestación concluyó sin incidentes, pero con un mensaje contundente. “No voy a parar hasta tener nombres y apellidos de los responsables. Vamos a seguir marchando hasta que se haga justicia”, aseguró Gerónimo Romano. El reclamo continúa y el dolor de una familia se convirtió, una vez más, en el dolor de toda una comunidad.