Jueves 22 de Enero de 2026, 10:57
Un equipo de científicos y voluntarios logró recuperar una pieza de relevancia paleontológica en la Reserva Natural Centinela del Mar, situada al sur del balneario bonaerenseHace más de 100.000 años, un Notiomastodon platensis recorría las planicies donde hoy se extienden las playas bonaerenses de Centinela del Mar.
El tiempo ocultó sus huellas bajo metros de sedimentos, hasta que un grupo de científicos y voluntarios logró recuperar un colmillo fósil de más de un metro y medio de longitud, convirtiéndose en el hallazgo paleontológico más destacado de la región en los últimos años.
El descubrimiento, liderado por el Museo Municipal de Ciencias Naturales de Miramar “Punta Hermengo”, suma una nueva pieza al rompecabezas de la megafauna que habitó la provincia de Buenos Aires durante la Era del Hielo.
El hallazgo tuvo lugar en la Reserva Natural Centinela del Mar, ubicada unos 50 kilómetros al sur de Miramar.
El equipo técnico del museo local, junto a voluntarios de la Tecnicatura en Paleontología de Miramar y especialistas del Museo de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia de Mar del Plata, trabajó durante varias jornadas para extraer y preservar la pieza.
El fósil encontrado es una defensa –el término científico para los colmillos de estos animales– con una leve curvatura y una conservación que sorprendió a los investigadores. La pieza de alto valor científico y patrimonial ya se encuentra en el laboratorio del museo, donde se realizarán tareas de acondicionamiento antes de su exhibición pública.

El Notiomastodon platensis y la megafauna pampeana
El Notiomastodon platensis pertenecía a la familia de los gonfoterios, conocidos popularmente como mastodontes, lejanos parientes de los elefantes actuales. Estos mamíferos de gran tamaño alcanzaban entre 2,5 y 3 metros de altura y un peso estimado de 3 a 5 toneladas.
Su dentadura, especialmente sus defensas, presentaba diferencias clave respecto al elefante moderno, lo que permite diferenciarlos en los registros fósiles.
Estos animales llegaron a Sudamérica desde Norteamérica hace unos 2,5 millones de años, en el marco del llamado Gran Intercambio Biótico Americano, cuando el istmo de Panamá permitió la migración de especies entre ambos continentes. Junto a los mastodontes, ingresaron especies como Smilodon (el tigre dientes de sable), osos, pumas, ciervos, guanacos, caballos y distintos tipos de cánidos, que coexistieron con la fauna autóctona, como gliptodontes y perezosos gigantes.


Un patrimonio científico que crece
El hallazgo de grandes mamíferos fósiles no resulta excepcional en el sudeste bonaerense.
En 2024 aparecieron fragmentos de varios ejemplares de Notiomastodon al norte del balneario Mar del Sud, mientras que en 2023 se localizaron restos de un perezoso gigante en las playas de Miramar. La riqueza paleontológica de la zona refuerza el valor de las áreas naturales protegidas como reservorio de información sobre la vida prehistórica.
El rescate del colmillo contó con la colaboración de la Fundación de Historia Natural “Félix de Azara” y el apoyo logístico de la Estación Científica “Eduardo P. Tonni”, situada en las proximidades del hallazgo.
“La tarea fue realizada por el equipo técnico del museo, voluntarios de la carrera Tecnicatura en Paleontología que se dicta en Miramar y la colaboración de personal técnico del Museo de Ciencias Naturales Lorenzo Scaglia de Mar del Plata, en un trabajo de interacción institucional”, detalló el sitio oficial del municipio de General Alvarado.
Próxima exhibición y aporte al conocimiento
El fósil será acondicionado en el laboratorio del Museo de Ciencias Naturales de Miramar, institución administrada por la Fundación Azara y ubicada junto al acceso al Bosque y Vivero Florentino Ameghino. Una vez completado el proceso de conservación, el colmillo se sumará a la muestra permanente, donde podrá ser apreciado por investigadores, estudiantes y público general.
Según declaró el museo: “Este hallazgo representa un aporte relevante para el estudio de la megafauna que pobló la región pampeana durante la Era del Hielo”. Además, subraya la importancia del trabajo de campo local y la cooperación entre distintas instituciones científicas.
El fósil constituye un testimonio tangible de las transformaciones que vivió el continente y del papel clave que jugó la región pampeana en la historia natural de Sudamérica. /Infobae