
Martes 20 de Enero de 2026, 11:14
La crecida del río Lules, registrada entre la noche del domingo y la madrugada del lunes, arrasó con casi 200 metros de la ruta provincial 321 en uno de los tramos más comprometidos de la quebrada, dejando la traza completamente destruida y obligando al corte total del tránsito por razones de seguridad.
Según se pudo constatar durante un recorrido por la zona, el río alcanzó un nivel inédito como consecuencia de la acumulación de lluvias en áreas de montaña y un segundo golpe de agua durante la madrugada, que terminó de socavar la base del camino. La fuerza de la corriente provocó el desprendimiento total del asfalto, que fue arrancado y arrastrado cauce abajo.
Aunque este martes el caudal había disminuido cerca de un 50%, personal de Defensa Civil advirtió que durante la mañana el río volvió a mostrar signos de crecimiento. Por ese motivo, desde las primeras horas del día, equipos municipales y provinciales permanecen apostados en el lugar e impiden el acceso al tramo afectado.
El impacto del temporal se concentró principalmente en ese sector de la ruta. A pocos metros hay viviendas, pero las autoridades locales informaron que no se registraron casas inundadas ni personas evacuadas. Pese a la calma que mantiene la comunidad de Lules, la pérdida de la traza vial representa un daño estructural de gran magnitud.
En el lugar, los restos del pavimento aparecen irreconocibles: fragmentos de asfalto mezclados con piedras del cauce y amplios sectores donde ya no queda rastro alguno del camino evidencian la violencia del avance del agua.
Desde el Gobierno indicaron que la prioridad será restablecer el tránsito, aunque cualquier intervención deberá esperar a que el río baje definitivamente. Luego se avanzará con tareas de encauzamiento y la reconstrucción del tramo destruido, una obra que demandará tiempo y un importante despliegue de maquinaria. Mientras tanto, la ruta 321 continúa totalmente cortada y bajo estricta vigilancia.